Gasolina registra su precio más bajo desde marzo en EE. UU.
El precio promedio nacional de la gasolina regular en Estados Unidos descendió este jueves por debajo de los US$4 por galón por primera vez desde el pasado 30 de marzo, de acuerdo con datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).
Según la organización, el valor promedio se ubicó en US$3,999 por galón, cerca de tres centavos menos que la jornada anterior. Por su parte, la plataforma de monitoreo GasBuddy reportó que el precio rondaba los US$3,98 durante las primeras horas del jueves, después de haber caído por debajo de la barrera de los US$4 el domingo.
Los datos muestran diferencias entre estados. Indiana registra el promedio más bajo del país, con US$3,40 por galón, y forma parte de los 28 estados donde el combustible se comercializa por debajo de los US$4.
La reducción de los precios coincide con los avances hacia la reapertura del estrecho de Ormuz, tras un memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos para poner fin al conflicto que afectó el tránsito marítimo en la región.
El cierre de esa vía estratégica a finales de febrero interrumpió cerca del 20 % del suministro mundial de petróleo, situación que impulsó al alza los precios internacionales del crudo y, en consecuencia, los combustibles.
Desde que alcanzó un promedio nacional de US$4,56 por galón el 21 de mayo, el precio de la gasolina ha registrado descensos diarios. Sin embargo, especialistas consideran que una reducción hasta los niveles previos al conflicto, cercanos a los US$3 por galón, no ocurrirá en el corto plazo.
De acuerdo con Matt Smith, analista principal de petróleo de Kpler, podrían transcurrir entre tres y cuatro meses antes de que los buques cisterna retomen con normalidad sus operaciones a través del estrecho. El experto señaló además que la recuperación de los suministros perdidos durante los meses de enfrentamientos requerirá un período adicional.
Aunque Estados Unidos produce gran parte del petróleo que consume, el mercado petrolero opera de forma global y los acontecimientos en Medio Oriente continúan influyendo en los costos que enfrentan consumidores y empresas.






