Epidemia de ébola deja más de 200 muertos en República Democrática del Congo
La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo ha dejado 202 fallecidos y 875 casos confirmados, de acuerdo con datos del Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC).
Según el organismo, la tasa de mortalidad del brote alcanza el 23 %. La situación se concentra principalmente en la provincia de Ituri, en el noreste del país, donde fue declarada la decimoséptima epidemia de ébola el pasado 15 de mayo.
El balance oficial más reciente indica que en Ituri se han registrado 837 contagios y 196 muertes relacionadas con el virus. La ciudad de Bunia, una de las más afectadas por la emergencia sanitaria, acumula 215 casos confirmados.
De acuerdo con la información disponible, las capacidades de diagnóstico continúan siendo limitadas, lo que dificulta determinar el alcance real de la epidemia. Científicos y autoridades sanitarias internacionales reconocen que todavía no existe una evaluación completa de la magnitud de la crisis.
Las medidas adoptadas para contener la propagación del virus también han tenido impacto en las actividades cotidianas de la población. A finales de mayo, las autoridades prohibieron las reuniones de más de 50 personas como parte de las acciones de control sanitario.
Restricciones alcanzan actividades públicas
En Bunia, un grupo de jóvenes se reunió frente a una pantalla gigante para seguir un partido de la selección de República Democrática del Congo durante el Mundial 2026. Sin embargo, la actividad no pudo desarrollarse como estaba previsto debido a las restricciones vigentes por la epidemia.
Mientras el país enfrenta el avance del ébola, la población también convive con otros desafíos, entre ellos el conflicto armado en el este del territorio. En ese contexto, algunos aficionados expresaron su expectativa por el desempeño de la selección nacional en el torneo internacional.
Según los datos difundidos por Africa CDC y las autoridades sanitarias, el brote continúa bajo vigilancia mientras se mantienen los esfuerzos para contener los contagios en las zonas afectadas.






