Mineros protagonizan enfrentamientos con policías durante protesta en Bolivia
Miles de mineros organizados en cooperativas paralizaron la ciudad de La Paz, en Bolivia, para exigir al Gobierno atención a una serie de demandas relacionadas con el abastecimiento de combustible y explosivos para sus actividades, una movilización que derivó en enfrentamientos con agentes antidisturbios cerca de la sede del Ejecutivo.
La protesta inició en la ciudad de El Alto y avanzó hacia La Paz, donde los manifestantes recorrieron calles mientras activaban petardos y detonaban cargas de dinamita. La movilización interrumpió por varias horas el tránsito vehicular y provocó el cierre de comercios en distintos sectores de la capital boliviana.
Durante el recorrido, algunos manifestantes reaccionaron con golpes e insultos ante reclamos de transeúntes que cuestionaban la protesta, según la información proporcionada.
Choques cerca de la sede presidencial
La tensión aumentó cuando los mineros llegaron a una vía cercana a la Casa Grande del Pueblo, sede del Ejecutivo boliviano, donde encontraron un cerco policial reforzado con estructuras metálicas.
De acuerdo con el reporte, algunos manifestantes intentaron retirar las barreras por la fuerza para avanzar hacia el área resguardada, lo que desencadenó enfrentamientos con agentes antidisturbios. Los mineros utilizaron cargas de dinamita, mientras que la Policía respondió con gases lacrimógenos en disturbios que se extendieron durante más de dos horas.
Según la información disponible, al menos dos personas fueron arrestadas durante los incidentes, pese a que representantes del sector habían ingresado previamente a la sede gubernamental para sostener reuniones con autoridades.
El presidente de la Federación de Cooperativas Mineras de La Paz (Fedecomin), Ladislao Prado, afirmó que la movilización responde a “demandas justas y necesarias” y a la defensa de la “institucionalidad” de la organización.
Prado señaló que las exigencias del sector minero son distintas a las impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB), que desde la semana pasada reclama un incremento salarial del 20 % y pide la renuncia del presidente Rodrigo Paz.



