Condenan a 45 y 30 años de prisión a dos sujetos por homicidio y robo
El Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador condenó a 45 años de prisión a José Ernesto Cárcamo Henríquez, de 26 años, por los delitos de homicidio agravado y robo agravado, en perjuicio de R. R.

Asimismo, Douglas Javier Salazar Martínez, de 26 años, fue condenado a 30 años de prisión por los delitos de robo agravado y hurto, en perjuicio de una víctima protegida y C. R.
Los hechos ocurrieron el 24 de abril de 2025, durante la noche, cuando R. R. se conducía junto a la víctima protegida en una motocicleta. A la altura del kilómetro 8 del bulevar Constitución, frente a la iglesia Virgen de Fátima, en el distrito de Apopa, el vehículo se apagó por falta de combustible.
R. R. trasladó a la víctima hasta la calzada y ambos se refugiaron en una champa mientras esperaban que sus familiares les llevaran gasolina.
Poco después, José Ernesto habría atacado a R. R. con un palo y posteriormente se dirigió hacia la víctima protegida, quien le manifestó que no le hiciera daño porque estaba embarazada. El sujeto le exigió dinero y teléfonos celulares.
R. R. fue trasladado al Hospital Nacional Rosales, donde falleció la noche siguiente a consecuencia de un trauma craneoencefálico severo de tipo contuso.
Mediante diligencias de inteligencia, las autoridades identificaron a los ahora condenados y realizaron registros con prevención de allanamiento en sus lugares de residencia. En estos procedimientos fueron localizados objetos que habían sido robados a las víctimas.
También se encontraron un cilindro de gas, una bomba de uso agrícola y un utensilio de cocina que C. R. había reportado como hurtados del interior de la champa el mismo día de los hechos.
En el caso de Douglas, se estableció que alquilaba un vehículo en el que también fue localizada indumentaria utilizada para cometer los hechos delictivos.
La prueba pericial de geolocalización y el análisis de antenas telefónicas permitieron establecer que los números de los imputados y de las víctimas registraron recorridos coincidentes, ubicando a los agresores en la escena del crimen al momento de los hechos.




