Sheinbaum descarta que gobernador de Sinaloa acusado de narcotráfico retome el cargo
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó este lunes que Rubén Rocha Moya vuelva a ejercer como gobernador de Sinaloa, luego de que el mandatario estatal se separara del cargo por segunda ocasión tras señalamientos de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Sheinbaum confirmó que la nueva separación de Rocha Moya es una “licencia definitiva”, por lo que no retomará la gubernatura, cuyo periodo concluye el 31 de octubre de 2027.
Rocha Moya solicitó una primera licencia en abril, después de que la justicia estadounidense pidiera su arresto y extradición por supuestos nexos con el cártel de Sinaloa, organización fundada por Joaquín “Chapo” Guzmán.
El gobernador regresó a sus funciones el viernes, pero permaneció en el cargo durante unas 32 horas antes de volver a separarse, en medio del rechazo expresado por Sheinbaum y por integrantes del oficialismo.

Sheinbaum califica de “imprudente” su regreso
Durante su conferencia de prensa diaria, Sheinbaum calificó de “imprudente” la decisión de Rocha Moya de regresar temporalmente a la gubernatura.
“Si estás bajo investigación, yo creo es mejor separarte del cargo”, declaró la presidenta, quien agregó que desconoce qué motivó al gobernador con licencia a reincorporarse y señaló que no ha hablado con él.
Sheinbaum también negó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador haya impulsado el regreso de Rocha Moya. La mandataria afirmó que no ha conversado recientemente con su antecesor y que, por ello, no han tratado el tema de Sinaloa.
Ahora corresponde al Congreso estatal elegir a un gobernador interino. Sheinbaum pidió que la persona seleccionada tenga “la capacidad, la honestidad, el profesionalismo” necesarios para ejercer el cargo.
La presidenta añadió que el interino deberá garantizar la gobernabilidad del estado y la realización de las elecciones previstas para junio de 2027, en las que se elegirán gobernadores y diputados.
Rocha Moya y otros nueve políticos oficialistas son señalados por Estados Unidos de tener vínculos con el cártel de Sinaloa. El caso ocurre mientras el gobierno del presidente Donald Trump mantiene presión sobre México por el tráfico de drogas y ha afirmado que el narcotráfico tiene influencia en el país.




