Sarampión causa cuarta muerte en Pensilvania mientras los casos rozan los 700
Las autoridades de Pensilvania reportaron una cuarta muerte asociada al sarampión, luego del fallecimiento de un joven de 18 años residente en el condado de Mifflin, en el centro del estado.
De acuerdo con la oficina del forense del condado, la causa de muerte fue una encefalomielitis aguda diseminada, una complicación neurológica poco frecuente y grave relacionada con el sarampión. El caso fue informado mediante una publicación en Facebook.
La nueva muerte se suma a la de una mujer de 40 años del condado de Jefferson, quien falleció el sábado por complicaciones de la enfermedad. Además, el mes pasado murieron dos bebés infectados en el condado de Lancaster.
Según el departamento de Salud de Pensilvania, ninguna de las cuatro personas fallecidas estaba vacunada contra el sarampión. En el caso de los bebés, las autoridades señalaron que aún no tenían la edad recomendada para recibir la vacuna.
El brote continúa extendiéndose por el estado, con casi 700 casos registrados este año en 38 condados. Cerca de 100 de esos contagios fueron reportados durante los últimos siete días. Las autoridades estatales indicaron que estas son las primeras muertes relacionadas con el sarampión registradas en Pensilvania en 35 años.
A nivel nacional, Estados Unidos atraviesa su peor año de sarampión desde 1991. En los últimos dos años se han contabilizado siete muertes asociadas a la enfermedad, una cifra superior al total registrado durante las tres décadas anteriores.
En un comunicado, la secretaria de Salud de Pensilvania, Debra Bogen, expresó sus condolencias a las familias de las dos personas adultas fallecidas y señaló que el estado busca contener el brote y prevenir nuevos decesos mediante información sobre la enfermedad y acceso a la vacuna triple viral (MMR).
Estados Unidos había eliminado en 2000 la transmisión interna del sarampión tras mantener durante años altas tasas de vacunación. Sin embargo, estas han descendido por debajo del 95% considerado necesario para evitar brotes, mientras los casos han aumentado en los últimos años.
Las autoridades sanitarias internacionales se reunirán en noviembre para evaluar si Estados Unidos y México mantienen su condición de territorios libres de sarampión.




