Macron anuncia nuevas medidas de seguridad ante los disturbios en Francia
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció nuevas medidas de seguridad y una ronda de diálogo político tras los disturbios registrados en varias ciudades del país, en medio de las protestas contra el costo de la vida. Hasta la tarde del domingo, el Ministerio del Interior contabilizaba 2,397 personas detenidas y 997 policías y gendarmes heridos.
En un discurso televisado, Macron condenó los saqueos y ataques contra comercios y edificios públicos. “Esta noche todos sentimos ira y vergüenza”, expresó el mandatario, quien atribuyó los actos violentos a grupos de extrema izquierda y delincuentes, aunque distinguió estos hechos de las demandas ciudadanas.
Como parte de las medidas anunciadas, el presidente pidió al ministro del Interior, Laurent Nuñez, revisar la actuación de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones y garantizar transparencia. También informó que los prefectos podrán prohibir determinadas concentraciones para proteger edificios públicos, establecimientos comerciales y otras zonas afectadas.
El Gobierno estimó que las protestas del sábado congregaron a 550,000 personas, mientras que los organizadores calcularon una asistencia superior a 800,000. Los daños materiales por los saqueos y actos vandálicos ascienden a cientos de millones de euros, aunque todavía no existe una evaluación definitiva.
El mandatario anunció que el primer ministro, Sébastien Lecornu, convocará en los próximos días a representantes de los partidos políticos. Después, el Gobierno se reunirá con sindicatos, organizaciones estudiantiles, autoridades locales y parlamentarios para abordar las demandas sociales y económicas.
Macron también pidió a las formaciones políticas condenar los actos violentos y sostuvo que las diferencias deben resolverse mediante el diálogo y las instituciones democráticas.
El discurso presidencial recibió críticas de representantes de distintos sectores políticos. Jordan Bardella, presidente de Agrupación Nacional, calificó la intervención de “lamentable”, mientras que Marine Le Pen describió a Macron como “un presidente sin crédito ni autoridad”.
Desde La Francia Insumisa, su coordinador, Manuel Bompard, consideró “irresponsable tomar la palabra para no decir nada” y reclamó una respuesta política a las demandas de los manifestantes. Por su parte, la dirigente ecologista Marine Tondelier señaló que su participación en las reuniones dependerá de que estén orientadas a buscar soluciones a las crisis sociales, medioambientales y democráticas.
Pese al llamado presidencial a recuperar la calma, los enfrentamientos continuaron el domingo en París, especialmente en la plaza de la República. También se reportaron saqueos en al menos tres establecimientos, incluidos los grandes almacenes BHV, cerca del Ayuntamiento, y al menos 25 detenciones en esos incidentes.
La crisis se desarrolla a aproximadamente seis meses de las elecciones presidenciales francesas, en un contexto de tensión social y política.




