Corte Suprema de Brasil prohíbe visita de Javier Milei a Jair Bolsonaro
La Corte Suprema de Brasil negó este sábado la autorización para que el presidente de Argentina, Javier Milei, visite al expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece bajo prisión domiciliaria en Brasilia, según una resolución judicial.
La decisión se produjo después de que el juez Alexandre de Moraes impusiera una prohibición general de visitas por un período de 30 días, como sanción por la difusión de una carta de contenido político a través de Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario, lo que, según el magistrado, incumplió una medida cautelar que le prohíbe comunicarse por redes sociales, incluso mediante terceros.
La restricción contempla únicamente excepciones para visitas médicas, sesiones de fisioterapia y reuniones con sus abogados. Además, el juez resolvió que Bolsonaro no podrá recibir visitas con fines político-electorales hasta después de las elecciones generales de octubre ni difundir manifiestos políticos por ningún medio.
Los abogados del expresidente habían solicitado autorización para que Milei lo visitara el 25 de julio, acompañado por una comitiva integrada por el canciller argentino, Pablo Quirno, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y un intérprete. Sin embargo, De Moraes determinó que la petición quedaba sin efecto debido a la prohibición vigente.
Milei había anunciado su asistencia a la convención del Partido Liberal de Bolsonaro, prevista para el 25 de julio en São Paulo, donde, según la prensa brasileña, se oficializará la candidatura al Senado de Flávio Bolsonaro.
Por su parte, Flávio Bolsonaro calificó la prohibición de visitas como un “abuso” y acusó al juez de actuar por motivaciones políticas. Asimismo, el abogado del exmandatario, Joao Henrique de Freitas, cuestionó la decisión al señalar que la solicitud para la visita de Milei fue presentada horas antes de que se dictara la suspensión general de visitas.
Jair Bolsonaro, de 71 años, cumple una condena de 27 años de prisión por tramar un intento de golpe de Estado en 2022 para impedir la llegada al poder del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. Desde marzo permanece en prisión domiciliaria por motivos de salud.






