Colombia autoriza eutanasia de 80 hipopótamos de Pablo Escobar por impacto ambiental
El Gobierno de Colombia autorizó la eutanasia de 80 hipopótamos vinculados al antiguo zoológico de Pablo Escobar, como parte de una estrategia para controlar la expansión de esta especie en la cuenca del río Magdalena, según informó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
La medida responde al crecimiento de la población de estos animales, que actualmente ronda los 160 ejemplares en los alrededores de la Hacienda Nápoles, ubicada en el municipio de Puerto Triunfo, departamento de Antioquia. De acuerdo con la cartera ambiental, la presencia de estos mamíferos representa una amenaza para especies nativas y ecosistemas locales.

Asimismo, la ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez, explicó que sin una intervención directa no sería posible controlar la reproducción de los hipopótamos. “Sin esa acción es imposible controlar la población”, afirmó, al tiempo que advirtió que, de mantenerse la tendencia, para 2030 podrían existir al menos 500 ejemplares afectando la biodiversidad, incluyendo especies como el manatí y la tortuga de río.
Según las autoridades, el plan contempla una inversión cercana a los dos millones de dólares, debido a la complejidad de ubicar y sedar a estos animales en zonas de difícil acceso. La decisión se basa en evaluaciones técnicas y científicas que alertan sobre el riesgo de un desequilibrio ecológico.
Origen de la población
Los hipopótamos fueron introducidos en Colombia en la década de 1980, cuando Pablo Escobar importó varias especies exóticas para su zoológico privado. Entre ellas había cuatro hipopótamos, un macho y tres hembras, que, tras la muerte del narcotraficante en 1993, quedaron en libertad.
Con el tiempo, la especie se adaptó a las condiciones del valle del río Magdalena y se reprodujo sin control, generando impactos en la fauna local y riesgos para las comunidades cercanas.
Finalmente, el Ministerio de Ambiente indicó que la autorización se sustenta en lineamientos técnicos y busca responder a una problemática que ha sido objeto de debate durante años, en torno al equilibrio entre la conservación ambiental y la protección de los animales introducidos.



