Al menos 250 muertos en Siria tras bombardeos israelíes
La violencia en Siria volvió a escalar este miércoles con nuevos enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y facciones drusas en la ciudad sureña de Al Sueida, mientras Israel lanzó una intensa oleada de bombardeos sobre objetivos institucionales y militares en distintas zonas del país, incluyendo el corazón de Damasco.
Uno de los ataques más graves alcanzó directamente el cuartel general del Estado Mayor, en pleno centro de la capital siria, provocando escenas de caos, densas columnas de humo y al menos tres fallecidos, además de 34 heridos, según el Ministerio de Sanidad sirio.
Aviones y drones israelíes también atacaron las provincias de Deraa y Al Sueida, donde se concentran los enfrentamientos entre milicias locales drusas y tropas del régimen. Israel asegura que sus acciones buscan evitar la militarización de zonas cercanas a su frontera y proteger a la comunidad drusa, con presencia en los Altos del Golán ocupados desde 1967.
Desde Damasco, el Ministerio de Exteriores condenó los ataques como parte de una “estrategia sistemática” para desestabilizar Siria. El gobierno sirio responsabilizó a Israel por esta escalada y advirtió que se reserva el derecho a responder conforme al derecho internacional.
Entretanto, el número de víctimas en Al Sueida sigue aumentando. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, ya suman al menos 250 muertos en los últimos cuatro días, en medio de bombardeos, fuego de artillería y combates urbanos tras la entrada de tropas gubernamentales.
Además de los enfrentamientos, la ciudad enfrenta cortes de electricidad, interrupciones del servicio de internet y un deterioro de las condiciones humanitarias. Organizaciones como AlSueida24 han reportado saqueos, redadas, y abusos atribuidos a grupos vinculados con el ejército sirio, incluyendo asesinatos extrajudiciales y profanación de lugares religiosos.
Este miércoles, se reportó el hallazgo de “decenas” de cadáveres en el Hospital Nacional de Al Sueida, algunos de ellos pertenecientes a civiles y fuerzas de seguridad. Las autoridades acusan a milicias locales de haber ocupado el centro médico durante los combates.
A pesar de que el Ministerio del Interior anunció un nuevo alto al fuego con despliegue estatal en la capital provincial, la dirección espiritual de los Musulmanes Unitarios Drusos rechazó la medida y llamó a continuar la resistencia armada, calificándola como una causa nacional y moral.



