13 millones de niños ven afectada su educación por desastres naturales
La educación de unos 13 millones de niños y niñas se ha visto afectada durante los últimos tres meses por terremotos, inundaciones e incendios forestales en Nepal, Japón, Colombia, Venezuela, Indonesia y Filipinas, según Save the Children.
Las emergencias provocaron suspensión de clases, cambios al formato virtual, reducción de actividades lectivas y otras alteraciones en el aprendizaje. En algunos casos, los efectos continúan limitando el acceso de los menores a la educación.
En Venezuela, los terremotos del 24 de junio obligaron a suspender las clases para más de 21.000 estudiantes y alteraron la educación de aproximadamente un millón de niños y niñas. Algunas escuelas sufrieron daños estructurales y no podrán reabrir, mientras docentes de La Guaira señalaron la importancia de mantener espacios seguros para los estudiantes.
En Filipinas, un terremoto de magnitud 7,8 ocurrido el 8 de junio coincidió con el primer día de clases tras las vacaciones de verano. Posteriormente, las inundaciones provocadas por el monzón afectaron a casi siete millones de estudiantes y provocaron suspensiones intermitentes durante casi dos semanas. Cerca de 900 escuelas sufrieron daños.
En Colombia, los daños provocados por un terremoto en la infraestructura educativa alteraron el acceso a la educación de más de un millón de niños y niñas. Aunque cerca del 80 % del alumnado retomó las clases mediante modalidades parciales, híbridas o de asistencia alterna, más de 300.000 menores enfrentan mayores riesgos de protección, incluido el reclutamiento por parte de grupos armados.
En Nepal, las inundaciones repentinas registradas en agosto causaron al menos 1.350 muertes y dejaron unas 4.800 personas desaparecidas. Algunos centros educativos ya reabrieron, pero menores desplazados continúan sin poder asistir a clases porque no están matriculados en las escuelas de las zonas donde fueron trasladados.
En Japón, Save the Children habilitó espacios amigables para la infancia tras el terremoto del 28 de julio en la prefectura de Kumamoto. La organización también informó que terremotos registrados en Colombia, Filipinas, Indonesia y Japón afectaron la educación de alrededor de cuatro millones de niños y niñas.
Save the Children sostiene que la continuidad del aprendizaje debe mantenerse durante las emergencias y pidió a los líderes mundiales comprometer 5.000 millones de dólares para la Alianza Mundial por la Educación y 600 millones de dólares para el fondo Education Cannot Wait.




