El PSG se impone al Real Madrid y avanza a la final del Mundial de Clubes
El París Saint-Germain arrolló al Real Madrid con un categórico 4-0 en la semifinal del Mundial de Clubes y dejó en evidencia todas las fragilidades del conjunto blanco. Fue un partido que, desde el primer cuarto de hora, se inclinó claramente hacia el lado francés.
El duelo comenzó con una apuesta arriesgada de Xabi Alonso. El técnico mantuvo a Gonzalo, Vinicius y Mbappé en el once titular, buscando incomodar desde la velocidad. Pero todo se desmoronó en cuestión de minutos. Primero, Raúl Asencio perdió un balón en salida y generó un penalti que Fabián Ruiz convirtió en gol. Luego, Rüdiger cometió un grave error en el control y Dembélé aprovechó para marcar el segundo. Dos fallos no forzados, dos goles, y apenas iban diez minutos.
Desde entonces, el PSG dominó con claridad. Con un juego colectivo brillante, Luis Enrique impuso ritmo, presión y armonía en cada línea. Fabián, convertido en eje del mediocampo, orquestó el tercer gol tras una jugada a un toque que recorrió medio campo y culminó con una definición fría y precisa.
El Madrid apenas pudo responder. Valverde y Tchouaméni lo intentaron con carácter, pero el equipo se mostró sin rumbo y sin reacción táctica. Ni las corridas de Vinicius ni las escapadas de Mbappé bastaron para romper a una defensa parisina perfectamente sincronizada.
En la segunda parte, Xabi Alonso intentó mover el banco: ingresaron Militao y Carvajal, ambos recién recuperados, pero el PSG ya jugaba con comodidad. Incluso con la entrada de suplentes, el equipo francés mantuvo el control y redondeó el marcador con el cuarto tanto, obra de Barcola tras una buena combinación con Gonçalo Ramos.
El PSG jugará la final del Mundial de Clubes con autoridad y confianza. Luis Enrique ha logrado consolidar un equipo temible, donde cada pieza encaja. El Real Madrid, en cambio, cierra su participación con muchas dudas y la necesidad urgente de reconstruir.
Xabi Alonso tiene un reto enorme por delante: recomponer un equipo sin identidad y preparar un nuevo proyecto desde cero. Mientras tanto, el PSG ya sueña con el título.