Rescatistas buscan a seis trabajadores atrapados tras riada en Nepal
Los equipos de rescate de Nepal avanzaron hasta 80 metros dentro del túnel de una central hidroeléctrica en el distrito de Rasuwa, donde seis trabajadores permanecen incomunicados desde el 26 de agosto tras el desbordamiento del río Bhote Koshi.
Los rescatistas creen que los operarios podrían haber sobrevivido gracias a posibles bolsas de aire dentro de la galería. La esperanza aumentó luego de que se escucharan ecos en respuesta a señales sonoras enviadas desde unos 120 metros al interior del túnel, según declaró el exministro de Energía, Kulman Ghising.
Posibles reservas de agua y alimentos
El ingeniero Sriram Neupane explicó que el sector inferior del túnel cuenta con una cocina, alimentos como arroz, lentejas, azúcar y té, además de un tanque con unos 1.000 litros de agua. También habría 92 baterías grandes.
Neupane señaló que, si el oxígeno atrapado en la parte superior del túnel se mantuvo después de la riada, los trabajadores podrían haber resistido durante un periodo prolongado. Estimó que las reservas disponibles permitirían la supervivencia entre tres y cuatro semanas.
“Si las operaciones de rescate y despeje avanzan sin contratiempos, hay esperanza de recibir buenas noticias”, afirmó el ingeniero.
Rasuwa, una de las zonas más afectadas
El túnel pertenece a la central hidroeléctrica Chilime Hydropower Company Limited, ubicada en Rasuwa, distrito señalado como el más golpeado por la catástrofe. La zona se encuentra en un estrecho desfiladero que permanece inaccesible por vía terrestre.
Los equipos de rescate y los suministros han sido trasladados mediante helicópteros, aunque las condiciones del terreno han dificultado las operaciones de aterrizaje.
La riada también provocó daños graves en la infraestructura y mantiene bloqueado el paso fronterizo de Rasuwagadhi, un punto utilizado para el comercio entre Nepal y China.
Más de 1.300 personas fallecidas
El último balance oficial señala que se han recuperado los restos de 1.399 personas, de los cuales cerca de 520 corresponden a partes del cuerpo. Esta situación ha dificultado la identificación de las víctimas y la consolidación de un conteo definitivo de fallecidos.
Hasta ahora, 103 cuerpos han sido entregados a sus familiares, mientras miles de personas continúan desaparecidas.




