Condenan a Eduardo Bolsonaro por gestionar presiones de EE. UU. sobre Brasil en favor de su padre
La Corte Suprema de Brasil condenó este martes al exdiputado Eduardo Bolsonaro a cuatro años y dos meses de prisión en régimen inicial semiabierto por realizar gestiones ante el gobierno de Estados Unidos con el fin de presionar a las autoridades brasileñas en favor de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
La sentencia, que aún puede ser apelada, establece además que el exlegislador quedará inhabilitado para ejercer cargos públicos durante ocho años una vez cumplida la pena.
Según la fiscalía, Eduardo Bolsonaro incurrió en actos de coacción contra la máxima instancia judicial brasileña al promover medidas de presión desde Washington para influir en el proceso que enfrentaba su padre. Cuatro magistrados respaldaron el planteamiento del Ministerio Público, que sostuvo que el exdiputado amenazó a autoridades judiciales y de otros poderes con obtener sanciones estadounidenses si el caso no concluía de manera favorable para el exmandatario.
Durante la lectura de la decisión, el juez Alexandre de Moraes afirmó que “no es función de un diputado federal brasileño hacer lobby en el exterior contra su propio país”.
Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, fue condenado en 2025 a 27 años de prisión por su participación en un intento de mantenerse en el poder tras perder las elecciones presidenciales de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Actualmente cumple la condena bajo arresto domiciliario en Brasilia por razones de salud.
Gestiones ante Washington
De acuerdo con la investigación, Eduardo Bolsonaro sostuvo reuniones con integrantes de la administración del presidente Donald Trump y fortaleció vínculos con grupos conservadores estadounidenses para obtener respaldo político para su padre.
Las gestiones tuvieron repercusiones en la relación bilateral entre ambos países. En 2025, Estados Unidos impuso aranceles del 40 % a productos brasileños después de que Trump calificara el proceso judicial contra Jair Bolsonaro como una “cacería de brujas”.
Posteriormente, tras un acercamiento entre los gobiernos de Lula y Trump, gran parte de esos aranceles fueron retirados, al igual que sanciones financieras impuestas por Washington al juez Alexandre de Moraes, medidas que habían sido promovidas por Eduardo Bolsonaro.
Nuevas tensiones entre Brasil y Estados Unidos
La condena se produce en un contexto de renovadas fricciones entre Brasilia y Washington. En las últimas semanas, Estados Unidos amenazó con aplicar nuevos aranceles del 25 % a productos brasileños por supuestas prácticas comerciales desleales.
Además, Washington designó como organizaciones terroristas a los grupos criminales brasileños Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho, una decisión rechazada por el gobierno de Lula.
Ambos anuncios ocurrieron poco después de que Trump recibiera en la Casa Blanca al senador Flávio Bolsonaro, otro de los hijos del expresidente y considerado uno de los principales referentes de la oposición de cara a las elecciones presidenciales previstas para octubre.
Tras conocerse la sentencia, el líder del bloque bolsonarista en la Cámara de Diputados, Sóstenes Cavalcante, aseguró en la red social X que la condena constituye una muestra de que “la oposición en este país está siendo cazada”.
Eduardo Bolsonaro había perdido su escaño legislativo en diciembre pasado después de permanecer varios meses ausente de la Cámara de Diputados.






