Papa León XIV bendice la Torre de Jesús de la Sagrada Familia en el centenario de la muerte de Gaudí
El papa León XIV bendijo este miércoles la Torre de Jesús de la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, considerada la más alta del templo y del mundo, en una ceremonia celebrada al cumplirse el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí.
Durante el acto, el pontífice esparció agua bendita sobre la estructura y dirigió unas palabras a los miles de fieles congregados en el exterior de la basílica. En su discurso, se refirió a Gaudí como el “arquitecto de Dios” y destacó que la inauguración de la torre coincidía con los 100 años del fallecimiento del creador del emblemático templo.
La ceremonia contó con la presencia de los reyes de España, del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y del presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa. Tras la bendición, el papa observó la cruz que corona la torre, iluminada por primera vez.
León XIV también recordó a las personas que han participado en la construcción del templo, al que describió como una casa de oración destinada a ofrecer paz y consuelo.
Después del acto religioso, un coro infantil interpretó varias piezas mientras se encendían progresivamente distintos elementos de la fachada del Nacimiento y otras áreas de la basílica, en un espectáculo de iluminación que acompañó la inauguración de la nueva estructura.
La construcción de la basílica continúa
La Sagrada Familia cuenta actualmente con 19 torres. Doce de ellas corresponden a los apóstoles y se distribuyen en grupos sobre las fachadas del templo. Además, posee seis cimborrios centrales dedicados a María, los cuatro evangelistas y Jesús.
Con la finalización de la Torre de Jesús este año, concluye una de las principales etapas de construcción del proyecto diseñado por Gaudí. Sin embargo, aún quedan trabajos pendientes en el interior del templo y la instalación de un ascensor que permitirá acceder hasta la cruz situada en la cima de la torre, donde se habilitará un mirador.
Según la información difundida durante la inauguración, la cruz fue sometida a pruebas para verificar su resistencia ante fenómenos meteorológicos extremos, incluidas descargas eléctricas similares a tormentas y vientos superiores a los 150 kilómetros por hora.
La siguiente gran fase de las obras será la construcción de la fachada de la Gloria, concebida como el acceso principal de la basílica. De acuerdo con las previsiones, la conclusión total del templo podría requerir alrededor de una década más de trabajos.



