xAI enfrenta críticas por fallas de Grok para frenar la “desnudez digital”
El chatbot de inteligencia artificial Grok, desarrollado por la empresa xAI de Elon Musk, se encuentra bajo cuestionamientos por la generación de imágenes sexualizadas sin consentimiento, un fenómeno descrito por usuarios e investigadores como “desnudez digital”, según reportes recientes.
De acuerdo con la información difundida, Grok ha sido utilizado para modificar imágenes de personas reales, en su mayoría mujeres, a quienes se les elimina digitalmente la ropa o se les coloca en poses sugerentes. En varios casos registrados la semana pasada, algunas imágenes parecían corresponder a menores de edad, lo que llevó a denuncias por posible pornografía infantil.

La situación se intensificó a finales de diciembre, cuando usuarios comenzaron a etiquetar públicamente a Grok en publicaciones de la red social X para solicitarle la edición de imágenes. Investigadores de Copyleaks señalaron que la tendencia pudo haber iniciado con creadores de contenido para adultos, pero rápidamente se extendió a personas que no habían dado su consentimiento.
Un análisis de AI Forensics, organización europea sin fines de lucro, examinó más de 20.000 imágenes generadas por Grok y 50.000 solicitudes entre el 25 de diciembre y el 1 de enero. Según sus hallazgos, el 53 % de las imágenes de personas mostraban individuos en ropa interior o bikini, y el 81 % correspondían a figuras femeninas. Además, el 2 % de las imágenes mostraban personas que parecían tener 18 años o menos.
Ante la situación, Musk y xAI han afirmado públicamente que toman medidas contra el contenido ilegal en X, incluido el material de abuso sexual infantil, mediante la eliminación de publicaciones y la suspensión de cuentas. No obstante, según fuentes citadas, internamente Musk se habría opuesto a imponer mayores restricciones a Grok, mientras que el reducido equipo de seguridad de xAI perdió a varios de sus integrantes en semanas recientes.
El caso ha generado reacciones regulatorias. Autoridades de Europa, India y Malasia han iniciado investigaciones sobre las imágenes generadas por Grok. Finalmente, especialistas en seguridad y derecho tecnológico advirtieron que existen barreras técnicas para prevenir este tipo de contenido, aunque implican mayores costos operativos.



