Therian: psicóloga explica por qué algunos jóvenes buscan pertenencia fuera del núcleo familiar
Durante la entrevista Panorama de El Urbano, la psicóloga Gabriela Santos abordó el fenómeno de los therians desde una perspectiva descriptiva, explicando su origen, su vínculo con la adolescencia y los elementos que deben considerarse en el ámbito familiar y de la salud mental.
Según detalló, se trata de una subcultura que existe desde la década de los 90 y que actualmente ha ganado mayor visibilidad en redes sociales. Explicó que quienes se identifican como therians lo hacen de manera simbólica, emocional o espiritual con características de un animal, pero mantienen conciencia de su condición biológica como personas.
Santos señaló que la mayoría de integrantes se encuentran en etapas de preadolescencia y adolescencia, periodos en los que la construcción de identidad y el sentido de pertenencia adquieren relevancia psicológica. Indicó que el cerebro continúa su desarrollo hasta los 25 años, por lo que es común que los jóvenes exploren espacios donde puedan sentirse comprendidos o parte de un grupo, incluyendo comunidades digitales.
En cuanto a la salud mental, la especialista subrayó que no debe establecerse una relación automática entre pertenecer a esta comunidad y padecer un trastorno. Explicó que un diagnóstico clínico requiere criterios específicos y que solo se consideraría un trastorno cuando exista sufrimiento significativo, como angustia o desesperación profunda relacionada con la identidad corporal.
Además, planteó una reflexión dirigida a los adultos: “Pero la pregunta sería: ¿Qué estamos haciendo, padres de familia, en casa para que nuestros hijos busquen en otros lugares ese sentido de pertenencia, de conexión? ¿Verdad? Eso es algo que debemos profundizar nosotros como adultos”.
La psicóloga también advirtió sobre la importancia de evitar reacciones que profundicen el distanciamiento. “Si padres de familia ven que sus hijos están presentando algunas características de personas que están acercándose a estas comunidades, no los ridiculicemos, no los vulnerabilicemos más, porque esto los aleja de la confianza que podemos generar en casa para que nuestros hijos se acerquen a nosotros y nos digan qué está pasando”, expresó.
Añadió que el acompañamiento debe construirse desde el diálogo: “Las preguntas deberían de ser abiertas, de confianza, de tranquilidad, para que ellos puedan expresarse, porque emocionalmente ellos todavía se están desarrollando. Y eso es lo que tenemos que cuidar”.
Finalmente, hizo un llamado a asumir la responsabilidad en la crianza. “No permitamos que nuestros hijos se críen por medios digitales, sino que nosotros, como padres de familia, responsabilicémonos por la crianza, una crianza respetuosa, una crianza que permita que nuestros hijos encuentren sus valores y que encuentren su identidad”, concluyó.



