Protestas antiinmigración en Sudáfrica dejan un muerto y más de 900 detenidos
Las protestas antiinmigración realizadas el martes en distintas zonas de Sudáfrica dejaron un saldo de una persona fallecida, varios comercios saqueados y más de 900 detenidos, según informaron las autoridades de seguridad del país.
De acuerdo con la teniente general Tebello Mosikili, presidenta de la Estructura Nacional Conjunta de Operaciones de Inteligencia, se registraron 120 manifestaciones en diferentes puntos del territorio sudafricano. De ellas, 108 transcurrieron sin incidentes mayores, mientras que 12 requirieron la intervención de las fuerzas de seguridad.
Según la funcionaria, la mayoría de los arrestados son extranjeros en situación migratoria irregular o personas vinculadas a saqueos, violencia pública, presunto alojamiento de inmigrantes indocumentados y robos en establecimientos comerciales.
Saqueos y hechos de violencia
Las autoridades reportaron ataques contra comercios en la ciudad de Durban. En la zona de Clermont, ubicada en las afueras de esa ciudad, los saqueos afectaron principalmente tiendas de alimentos, electrodomésticos, materiales de construcción y ropa.
Uno de los comerciantes afectados, Mohamed Abdul, ciudadano somalí de 29 años, relató que un grupo de manifestantes ingresó a su negocio y sustrajo mercancía. “No estamos en una situación ilegal pero, simplemente, empezaron a robar”, declaró.
La Policía también confirmó incidentes violentos en la provincia de Gauteng. Entre ellos figura la muerte de un hombre durante una serie de saqueos en el suburbio de Alexandra, así como un tiroteo que dejó dos personas heridas en el barrio de Hillbrow, ambos sectores ubicados en Johannesburgo.
Por otro lado, las marchas fueron convocadas por grupos contrarios a la inmigración, que habían fijado el martes como fecha límite para que los migrantes indocumentados abandonaran el país. La movilización se produjo en medio de una serie de ataques xenófobos registrados en los últimos meses contra ciudadanos de otros países africanos.
Los organizadores de las protestas sostienen que la migración irregular contribuye a los problemas económicos de Sudáfrica, mientras las autoridades continúan evaluando los incidentes ocurridos durante las manifestaciones.






