Esposa de salvadoreño enviado por error al CECOT teme por la vida de su esposo

Jennifer, ciudadana estadounidense, rompió el silencio en una entrevista con CBS News para denunciar públicamente que su esposo, Kilmar Ábrego García, fue deportado por error a El Salvador y recluido en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una prisión de máxima seguridad que alberga a los reos más peligrosos del país. “Temo por su vida cada día. Mi esposo no es un criminal, es un padre increíble”, aseguró entre lágrimas durante la conversación con el medio estadounidense.
La deportación ocurrió el 15 de marzo y fue reconocida como un “error administrativo” por el propio gobierno del presidente Donald Trump ante un tribunal federal. Ábrego García contaba desde 2019 con una suspensión de deportación emitida por un juez de inmigración, quien determinó que enfrentaba un alto riesgo de ser perseguido por pandillas si regresaba a El Salvador.
Jennifer relató que supo del destino de su esposo tras reconocerlo en una fotografía difundida por el gobierno salvadoreño. “Cuando lo vi, supe que era él. Me derrumbé. Lo que más temía se volvió realidad”, dijo en entrevista con CBS News.
Kilmar, de 29 años, vivía en Maryland, trabajaba como metalúrgico y asistía a clases universitarias mientras apoyaba a su familia, incluyendo a su hijo discapacitado de cinco años y dos hijastros. No tenía antecedentes penales, y según documentos judiciales, solo se registran en su historial infracciones de tránsito.
El 12 de marzo fue arrestado por ICE mientras conducía con su hijo. Aunque su situación legal no había cambiado, fue trasladado a varios centros de detención y finalmente deportado. Desde entonces, Jennifer no ha tenido contacto con él. “Me dijo que si no llamaba de nuevo, era porque ya lo habían deportado. Y nunca volvió a llamar”, relató.
El gobierno de Trump ha acusado a Ábrego García de estar vinculado a la MS-13, sin presentar pruebas sólidas. Jennifer rechaza esas afirmaciones con firmeza. “Si él fuera pandillero, lo sabría. No lo es. Es un hombre trabajador, responsable y dedicado a su familia”, afirmó.
Ahora, Jennifer lidera una demanda contra el gobierno de EE. UU. para exigir que su esposo sea repatriado. El Departamento de Justicia, sin embargo, ha argumentado que los tribunales federales no tienen autoridad para ordenar su regreso, ya que Ábrego se encuentra bajo custodia de la Guardia Nacional salvadoreña.