EE.UU. modifica calendario de vacunación pediátrica
El gobierno de Estados Unidos reformó este lunes 5 de enero de 2026 su calendario federal de vacunación pediátrica, eliminando la recomendación de inmunización universal contra seis enfermedades, entre ellas la influenza, de acuerdo con el Departamento de Salud del país.
La modificación fue anunciada por la cartera sanitaria, dirigida por Robert F. Kennedy Jr., y representa un cambio relevante respecto a las recomendaciones vigentes durante años, que contaban con respaldo científico. Según la nueva directriz, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomendarán que las vacunas contra la hepatitis A, la hepatitis B y la enfermedad meningocócica se apliquen únicamente a personas consideradas de alto riesgo o cuando exista indicación médica, y no como práctica estándar para toda la población infantil.
La agencia ya había adoptado un esquema similar para las vacunas contra la covid-19. De acuerdo con la información oficial, la decisión se produce tras una directiva del presidente Donald Trump para que las autoridades sanitarias compararan el calendario de vacunación de Estados Unidos con los de otros países.
Kennedy señaló que el cambio se adoptó “después de una revisión exhaustiva de la evidencia” y que busca alinear el calendario estadounidense con el consenso internacional, además de reforzar la transparencia y el consentimiento informado.
La reforma generó cuestionamientos inmediatos por parte de especialistas en medicina y salud pública. Sean O’Leary, presidente del Comité de Enfermedades Infecciosas de la Academia Estadounidense de Pediatría, afirmó que “el calendario de vacunación infantil es una de las herramientas más investigadas que tenemos para proteger a los niños de enfermedades graves, a veces mortales”.
O’Leary agregó que los países elaboran sus recomendaciones sobre vacunas considerando los niveles de enfermedad de su población y sus sistemas de salud, y advirtió que “no se puede simplemente copiar y pegar la salud pública”.
En la misma línea, Michael Osterholm, del Vaccine Integrity Project de la Universidad de Minnesota, sostuvo que abandonar recomendaciones sobre vacunas que previenen la gripe, la hepatitis y el rotavirus, así como modificar la recomendación sobre el VPH sin un proceso público de evaluación de riesgos y beneficios, “provocará más hospitalizaciones y muertes evitables entre los niños estadounidenses”, según sus declaraciones.



