Corte de EE. UU. mantiene bloqueo a ley que criminaliza a inmigrantes
La Corte Suprema de Estados Unidos decidió este miércoles mantener, al menos por ahora, el freno a la controvertida ley SB 4-C del estado de Florida, una de las legislaciones estatales más duras contra los inmigrantes en el país. Esta norma convierte en delito estatal la entrada de personas indocumentadas provenientes de otros estados, lo que faculta a la policía a detenerlas.
Sin ofrecer mayores argumentos, el máximo tribunal del país rechazó la solicitud del fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien había pedido revertir el bloqueo que previamente impuso la jueza Kathleen M. Williams, del Tribunal del Distrito Sur de Florida.
Williams dictó la suspensión temporal de la ley el pasado 18 de abril, y posteriormente declaró en desacato al fiscal del estado por no acatar su decisión. La jueza sostuvo que la normativa “es probablemente inconstitucional”, al invadir competencias exclusivas del Gobierno federal en materia migratoria.
Impacto legal y social de la ley SB 4-C
Aprobada en febrero bajo impulso del gobernador Ron DeSantis, la ley SB 4-C permite el arresto y encarcelamiento de personas por ingresar a Estados Unidos sin ser inspeccionadas por agentes migratorios, aun si ya habían regularizado su estatus o no cometían ningún otro delito. Además, obliga a mantenerlas en prisión preventiva, sin tomar en cuenta sus circunstancias particulares.
Tras su aprobación, organizaciones como la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), la Asociación de Trabajadores Agrícolas de Florida (FWAF) y ciudadanos afectados, presentaron una demanda alegando que la norma es inconstitucional.
El caso aún sigue en litigio, pero el fallo de la Corte Suprema marca un precedente importante. La decisión de fondo podría tener implicaciones más allá de Florida, ya que otros estados liderados por gobiernos republicanos han mostrado interés en replicar este tipo de medidas.
Florida alberga a unos 5 millones de personas nacidas en el extranjero —uno de cada cinco residentes—, lo que convierte al estado en un foco clave dentro del debate migratorio. Bajo el liderazgo de DeSantis, Florida ha endurecido su cooperación con las autoridades migratorias federales, alineándose con las políticas promovidas por el expresidente Donald Trump.



