Congreso de Brasil aprueba ley que puede reducir la pena de Jair Bolsonaro
La Cámara de Diputados de Brasil aprobó en la madrugada de este miércoles un proyecto de ley que podría disminuir de manera significativa la condena impuesta al expresidente Jair Bolsonaro, según la votación registrada con 291 votos a favor, 148 en contra y una abstención. La iniciativa deberá ser analizada ahora por el Senado.
Bolsonaro fue condenado en septiembre por la Corte Suprema a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. De ser avalado por la Cámara Alta, el nuevo marco legal permitiría al exmandatario reducir su pena a poco más de dos años de prisión, de acuerdo con el diputado y ponente del proyecto, Paulo Pereira da Silva.
El texto establece que no se acumularán las penas por los delitos de intento de abolición violenta del Estado democrático de derecho y golpe de Estado, al considerarse tipos similares. En ese caso, se aplicaría únicamente la condena correspondiente al delito más grave, que contempla hasta 12 años de cárcel. La pena por intento de abolición violenta, de hasta ocho años, no sería sumada.
Asimismo, la propuesta también plantea aumentar el margen de reducción de pena cuando los crímenes relacionados con golpismo sean cometidos como parte de una multitud, como ocurrió con los hechos del 8 de enero de 2023, cuando cientos de simpatizantes bolsonaristas irrumpieron en sedes de los tres poderes en Brasilia. El proyecto disminuye la pena en esos casos de un tercio a dos tercios.
Otro punto incorpora la posibilidad de una progresión más rápida del régimen cerrado al semiabierto. Los condenados podrían acceder a este beneficio tras cumplir una sexta parte de la pena, o una cuarta parte cuando haya mediado violencia. Según Pereira da Silva, Bolsonaro podría abandonar el régimen cerrado en poco más de dos años si se aprueba la medida.
Además del exmandatario, entre los posibles beneficiados figuran altos mandos militares y exministros condenados por apoyar los intentos de Bolsonaro de permanecer en el poder tras perder las elecciones.
Finalmente, la sesión estuvo marcada por tensiones, con empujones entre legisladores y el cuerpo de seguridad del Parlamento. Un diputado de izquierda ocupó la silla de la presidencia de la Cámara como forma de protesta antes de ser retirado, y medios de comunicación fueron desalojados del pleno durante los incidentes.



