Chavismo consolida su poder local con victoria en 285 alcaldías de Venezuela
El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), liderado por el presidente Nicolás Maduro, obtuvo una victoria en las elecciones municipales celebradas este domingo 27 de julio, al imponerse en 285 de las 335 alcaldías en disputa, incluyendo 23 de las 24 capitales del país, según proyecciones oficiales.
Maduro celebró el resultado en la plaza Bolívar de Caracas, rodeado de seguidores en la madrugada del lunes. “¡Victoria, victoria popular! Ha triunfado la democracia y la paz, la unión del pueblo”, exclamó el mandatario.
Según el Consejo Nacional Electoral (CNE), la participación ciudadana fue del 44 %, lo que equivale a más de 6 millones de votantes. No obstante, diversos reportes periodísticos señalaron una baja afluencia en los centros de votación, en una jornada marcada por la desmovilización y el boicot de la principal coalición opositora, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), que denunció la falta de condiciones justas para competir.
Entre las alcaldías recuperadas por el oficialismo destaca Maracaibo, capital del estado Zulia, que hasta ahora estaba bajo control opositor. La oposición logró retener Chacao y Baruta, en el área metropolitana de Caracas, mientras que el municipio Libertador, sede del poder central, continúa bajo dominio del chavismo con la reelección de la alcaldesa Carmen Meléndez.

Con estos resultados, Maduro acumula el control de la presidencia, el Parlamento, 23 de 24 gobernaciones y la mayoría de los gobiernos municipales, lo que le otorga una hegemonía institucional casi total.
La líder opositora María Corina Machado cuestionó duramente el proceso. “El 70 % del país votó por Edmundo González en 2024, y hoy, el 90 % le dijo NO a Maduro”, escribió en X, en referencia al alto nivel de abstención.
Machado criticó también a sectores disidentes de la oposición que sí participaron en los comicios y a quienes Maduro celebró como parte de la “nueva oposición”.

Desde el exterior, la administración de Estados Unidos reiteró su desconocimiento al gobierno de Maduro. “Su régimen no es legítimo”, indicó Marco Rubio, jefe de la diplomacia estadounidense, calificando al mandatario como líder de una “organización narco-terrorista”.
A pesar de las tensiones políticas, Washington y Caracas mantienen canales de negociación abiertos, lo que ha permitido acuerdos como el canje de 10 estadounidenses presos en Venezuela por 252 migrantes detenidos en El Salvador, así como pactos migratorios recientes.



