Cadena perpetua en Japón para el asesino del ex primer ministro
Un tribunal de Japón impuso este miércoles una sentencia de cadena perpetua al hombre que asesinó al ex primer ministro Shinzo Abe, un crimen perpetrado a plena luz del día durante un evento electoral en la ciudad de Nara, de acuerdo con información judicial.
La resolución fue dictada por el juez Shinichi Tanaka en un tribunal de Nara, cerca de Kioto. El acusado, identificado como Yamagami, de 45 años, se había declarado culpable de los principales cargos al inicio del proceso judicial, celebrado a finales de octubre.
Según los antecedentes expuestos durante el juicio, el ataque estuvo motivado por los presuntos vínculos de Abe con la Iglesia de la Unificación, también conocida como la “secta Moon”. El condenado sostuvo que dicho grupo religioso captó a su madre y provocó la ruina económica de su familia.

El asesinato del exmandatario derivó además en un escrutinio público sobre las relaciones entre integrantes del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) y la citada organización religiosa. Algunas versiones señalan que la llegada del grupo a Japón fue facilitada por Nobuo Kishi, abuelo de Abe, lo que habría influido en las motivaciones del atacante.
Tras el crimen, víctimas del credo en Japón expusieron presuntas prácticas de captación y presiones económicas ejercidas por la organización. A raíz de estos señalamientos, el entonces primer ministro, Fumio Kishida, ordenó una investigación sobre las actividades del grupo.
Posteriormente, el Gobierno japonés solicitó retirar a la Iglesia de la Unificación los beneficios fiscales otorgados a las organizaciones religiosas. En marzo pasado, un tribunal japonés ordenó su disolución como entidad religiosa, decisión que fue apelada por el grupo y cuyo proceso judicial continúa.



