Decameron fortalece la seguridad alimentaria en sus hoteles con el programa internacional HACCP
En la industria turística, la seguridad alimentaria es un elemento esencial para garantizar experiencias confiables, especialmente en hoteles con formato todo incluido donde se preparan miles de comidas diariamente para visitantes de distintas nacionalidades. Con este objetivo, Decameron All Inclusive Hotels & Resorts continúa fortaleciendo su modelo de prevención y control de riesgos mediante la implementación del programa HACCP (Hazard Analysis and Critical Control Points).
Según la marca, este sistema reconocido internacionalmente permite identificar, evaluar y controlar posibles riesgos en la manipulación y preparación de alimentos, así como en el manejo de aguas recreacionales y de consumo dentro de los complejos hoteleros.
Actualmente, el programa se aplica en los 23 hoteles que la cadena opera en seis países, estableciendo controles en tres áreas estratégicas de la operación: seguridad alimentaria, seguridad general y seguridad del agua, factores clave para proteger el bienestar de huéspedes y colaboradores.

Resultados destacados en auditorías
De acuerdo con el Informe de Sostenibilidad de la compañía, los resultados más recientes reflejan altos estándares operativos. El 95 % de los hoteles obtuvo una calificación del 100 % en las auditorías del programa HACCP, mientras que el 5 % restante alcanzó un 99 %, posicionando a la cadena por encima de diversos procesos regulatorios y certificaciones internacionales.
“En hospitalidad, la seguridad no es solo un requisito normativo, es un compromiso directo con la experiencia de nuestros huéspedes. El programa HACCP nos permite identificar riesgos, anticiparnos a ellos y garantizar que cada proceso dentro de los hoteles cumpla con estándares y normas locales e internacionales”, explicó Lorena Coler, directora corporativa de Seguridad e Higiene de Hoteles Decameron.

Capacitación y cultura de prevención
La compañía asegura que el programa no se limita a la implementación de protocolos técnicos. También incluye capacitaciones permanentes para los equipos operativos, auditorías internas realizadas por coordinadores especializados y seguimiento constante a los procesos de higiene y seguridad.
Según Coler, uno de los aprendizajes más importantes tras varios años de aplicación del modelo es que su éxito depende del trabajo coordinado entre todos los equipos involucrados.
“Implementar un sistema como HACCP es solo el primer paso. El verdadero desafío está en mantenerlo vivo en la operación diaria, lo que implica formación constante, disciplina y estandarización de los procesos”, agregó.
A través de este enfoque, Decameron busca consolidar estándares cada vez más robustos dentro del sector turístico, reforzando prácticas que contribuyen a ofrecer experiencias seguras, confiables y de alta calidad para los viajeros que visitan sus destinos en América Latina y el Caribe.



