FMI aclara que aumento de bitcoin no fue por nuevas compras
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aclaró que el aumento reportado en las reservas de bitcoin del gobierno salvadoreño no se debe necesariamente a nuevas compras, sino a movimientos entre distintas billeteras digitales administradas por el Estado.
Julie Kozack, portavoz del organismo, abordó el tema durante una conferencia de prensa internacional en la que fue consultada sobre cómo el Fondo evalúa la aparente acumulación de bitcoin por parte del gobierno salvadoreño, a pesar de las condiciones pactadas en el acuerdo por $1,400 millones que limitan explícitamente las compras de criptomonedas y la intervención estatal en ese ecosistema.
“La cantidad total de bitcoin en las billeteras gubernamentales se mantiene sin cambios”, aseguró Kozack, y añadió que “la acumulación de bitcoin por parte del Fondo de Reserva Estratégica es coherente con la condicionalidad del programa”. Según explicó, los movimientos reportados están relacionados con la reorganización de fondos entre varias billeteras gubernamentales.
El tema ha generado cuestionamientos sobre el cumplimiento del gobierno salvadoreño con las condiciones impuestas por el FMI, ya que la Oficina del Bitcoin —adscrita a Casa Presidencial— ha reportado de manera constante la compra de criptomonedas, alcanzando un total de 6,252.18 bitcoins en la reserva nacional.
No obstante, el FMI ha reiterado en distintas ocasiones que la Administración Bukele ha respetado los compromisos establecidos en el acuerdo. De hecho, Kozack recalcó que “el desempeño del programa ha sido sólido en El Salvador”, destacando el crecimiento económico y el cumplimiento de objetivos fiscales y de reservas.
En el marco de este proceso, se prevé que a finales de julio el gobierno finalice su participación en el monedero Chivo y liquide el fondo fiduciario Fidebitcoin, creado en 2021 para facilitar la conversión de bitcoin a dólares. Además, se espera la publicación de los estados financieros auditados de Chivo, como parte de los esfuerzos por aumentar la transparencia fiscal.
Desde la aprobación del programa con el FMI, El Salvador ha recibido ya $231 millones, divididos entre un primer desembolso inmediato de $113 millones en febrero pasado y un segundo de $118 millones tras la primera revisión.



