Kenia confirma segundo caso de ébola en diez días y aumenta a cuatro los países afectados
Kenia confirmó este miércoles 14 de octubre un segundo caso de ébola en diez días, luego de que un hombre de 39 años, familiar cercano del primer paciente, desarrollara síntomas mientras permanecía en cuarentena, según informó el Ministerio de Salud del país africano.
El primer caso correspondió a un ciudadano keniano que había permanecido en la República Democrática del Congo (RDC), donde se registra un brote de la enfermedad. El hombre falleció en un hospital de Nairobi el 5 de octubre, después de llegar a Kenia procedente de Uganda.
De acuerdo con el informe, el segundo paciente enfermó el martes, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia sobre los contactos relacionados con los casos confirmados.
Cuatro países registran casos vinculados al brote
Con el nuevo contagio, Kenia se convirtió en el cuarto país en registrar casos vinculados al actual brote de ébola. Uganda notificó 20 casos y dos fallecimientos a principios de año, aunque fue declarada libre de la enfermedad en agosto.
Además, un médico que regresó a Francia desde la República Democrática del Congo en junio dio positivo al virus, sin que se registrara una propagación posterior en ese país.
El brote en la RDC supera en magnitud al registrado entre 2018 y 2020, que dejó alrededor de 3,500 casos y 2,300 muertes, según la información proporcionada.
Alertan sobre controles fronterizos
El primer caso en Kenia generó preocupación por las posibles deficiencias en los controles fronterizos terrestres de la región. Según el informe, el paciente había enfermado en la RDC aproximadamente un mes antes de viajar por carretera a Uganda y posteriormente voló a Nairobi el 3 de octubre.
El hombre logró atravesar los controles de temperatura en los aeropuertos por los que pasó. Además, el caso puso en evidencia que pudo cruzar la frontera entre la RDC y Uganda, que permanecía cerrada desde mayo como medida para evitar la propagación de la enfermedad.
El ébola se transmite mediante el contacto directo con los fluidos corporales de personas infectadas, vivas o fallecidas. Entre sus síntomas figuran fiebre, vómitos y diarrea; en casos graves, puede provocar hemorragias internas y externas.
El brote en la República Democrática del Congo fue declarado a mediados de mayo y está asociado a la cepa Bundibugyo, una variante poco frecuente del virus.




