Reino Unido acusa a Irán de coordinar presunto plan contra base aérea de Fairford
El Gobierno del Reino Unido acusó este lunes 12 de octubre a Irán de estar detrás de un presunto plan contra la base aérea de Fairford, ubicada en el suroeste de Inglaterra. El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que es altamente probable que el incidente fuera coordinado desde territorio iraní.
Durante una comparecencia ante la Cámara de los Comunes, Burnham señaló que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) habría dirigido la operación. También anunció nuevas sanciones para limitar la capacidad de Teherán y de esa organización para realizar actividades hostiles en territorio británico.
El incidente ocurrió el 27 de septiembre, cuando varios hombres fueron detenidos cerca de la base aérea por sospechas relacionadas con terrorismo y posibles delitos con explosivos. Los sospechosos quedaron posteriormente en libertad bajo fianza mientras continúa la investigación.
Reino Unido impone nuevas sanciones
Como parte de las medidas anunciadas, Londres sancionó a dos ciudadanos iraníes: Ruhollah Bazghandi, identificado como jefe de operaciones de contraespionaje de la Guardia Revolucionaria, y Shahram Ali Reza Tamarzadeh Jakki, señalado por su presunta vinculación con la red criminal Zindashti.
Además, el Ministerio británico de Exteriores convocó al embajador iraní para comunicarle que el Reino Unido no tolerará amenazas contra su territorio.
Cerca de 30 países condenan las acciones atribuidas a Irán
Los ministros de Exteriores de casi una treintena de países, entre ellos España, respaldaron la condena de Londres a las actividades que atribuyen a Irán, incluidos presuntos ataques violentos, incendios provocados, sabotajes y ciberataques contra el Reino Unido y otros países aliados.
En un comunicado conjunto, los gobiernos advirtieron que actuarán para identificar, investigar y procesar a quienes participen en actividades hostiles en nombre de Irán o de otros Estados.
Por su parte, Irán ha negado su participación en el presunto plan y ha instado al Gobierno británico a presentar pruebas que respalden sus acusaciones. La investigación sobre el incidente de Fairford continúa abierta.




