Tribunal de apelaciones ordena suspender la ejecución de una mujer condenada a muerte en Tennessee
Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos suspendió este miércoles la ejecución de Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte por el asesinato de una compañera de clase en 1995, cuando tenía 18 años.
La decisión del Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito se produjo aproximadamente una hora antes de la ejecución, prevista mediante inyección letal en el centro penitenciario Riverbend Maximum Security Institution, en Nashville, Tennessee. El tribunal ordenó una suspensión temporal para analizar los argumentos legales planteados por la defensa.
La medida ocurrió un día después de que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazara la solicitud de Pike para detener la ejecución. La suspensión del Sexto Circuito no anula su condena ni modifica la pena de muerte y permanecerá vigente hasta una nueva orden judicial.
Defensa argumenta antecedentes de abuso
Los abogados de Pike sostienen que durante el proceso de sentencia no fueron presentados adecuadamente ante el jurado sus antecedentes de abusos sexuales y físicos durante la infancia, así como trastornos psicológicos que posteriormente fueron diagnosticados.
La defensa argumenta que estas circunstancias, además de que Pike tenía 18 años cuando cometió el asesinato, debieron ser consideradas al momento de imponer la pena capital. El gobernador de Tennessee, Bill Lee, rechazó esta semana la petición de clemencia presentada por sus abogados.
Pike fue condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en enero de 1995. Según los registros del caso, Pike y su entonces novio fueron condenados por el crimen, aunque él recibió una pena de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional.
Una ejecución poco común en Estados Unidos
Pike es actualmente la única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee. De haberse concretado la ejecución, habría sido la primera mujer ejecutada en ese estado en más de 200 años.
Las ejecuciones de mujeres son poco frecuentes en Estados Unidos. Desde que la Corte Suprema restableció la pena de muerte en 1976, 18 mujeres han sido ejecutadas en el país, frente a más de 1,600 hombres, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.




