Binance investiga ciberataque que afectó fondos por $6,300 millones
La plataforma de intercambio de criptomonedas Binance informó que investiga un ciberataque que afectó fondos valorados en aproximadamente $6,300 millones. La compañía identificó varios puntos de intrusión y señaló que trabaja para rastrear y recuperar los activos comprometidos.
En sus primeras investigaciones, Binance sospechó que el incidente pudo estar relacionado con una computadora portátil comprometida; sin embargo, las indagaciones posteriores permitieron detectar otros puntos de brecha. La empresa confirmó que no ha encontrado indicios de filtración de claves privadas de billeteras.
Según las actualizaciones publicadas por la plataforma, hasta el momento han logrado congelar alrededor de $3,000 millones para evitar que los fondos sean sustraídos. La cifra podría aumentar conforme avance la coordinación con las autoridades, emisores de criptomonedas y empresas especializadas en inteligencia blockchain.
Binance también comunicó que comenzó a recuperar los activos afectados y anunció que cubrirá las pérdidas de los usuarios con fondos corporativos. Como parte de las medidas de seguridad, suspendió temporalmente los depósitos y retiros mientras realizaba verificaciones y rastreaba los fondos.
La firma de investigación blockchain TRM Labs señaló que tiene «alta confianza» en que el ataque fue ejecutado por TraderTraitor, un grupo de hackers vinculado a Corea del Norte. Según la compañía, varias características del incidente coinciden con robos anteriores atribuidos a ese país.
Además, Paolo Ardoino, director de Tether, informó que su empresa congeló alrededor de $1,600 millones relacionados con el ataque, mientras que Circle bloqueó más de $800 millones en USDC.
Tras conocerse el ciberataque, los precios de la mayoría de las principales criptomonedas registraron caídas. El monto afectado por el incidente sería cuatro veces superior a los $1,500 millones sustraídos de la plataforma Bybit en febrero del año pasado. Entretanto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI no habían respondido a las solicitudes de comentarios sobre el caso.




