Envían a juicio a hombre acusado de hacerse pasar por ingeniero y médico
El Juzgado Primero de Instrucción de Santa Ana decretó apertura a juicio y ratificó la detención provisional contra Carlos Orestes D., de 48 años, acusado de los delitos de estafa y ejercicio ilegal de profesión en perjuicio de dos personas.

Según el dictamen de acusación, uno de los casos se remonta a diciembre de 2020, cuando una empresa publicó un anuncio en un periódico para contratar a un ingeniero industrial o en alimentos.
El imputado habría respondido al anuncio y ofrecido sus servicios como ingeniero industrial. Durante una entrevista realizada el 1 de enero de 2021, presentó una fotocopia de un supuesto título universitario, su hoja de vida y dos diplomas atribuidos a diferentes entidades.
De acuerdo con la acusación, la empresa lo contrató para trabajar en un proyecto relacionado con la sanitización y desinfección de alimentos, además de la fabricación de una sustancia química. Entre sus funciones estaría capacitar, validar y certificar al personal.
Durante el tiempo que laboró en la empresa, el procesado habría cobrado por capacitaciones y solicitado dinero para la fabricación de sellos que serían entregados a los trabajadores. El propietario de la compañía reportó un perjuicio económico de $83,500.
Segundo caso
El segundo hecho habría ocurrido en mayo de 2024, cuando María A., de 40 años, publicó en Facebook un anuncio para alquilar una vivienda en Santa Ana Centro.
Según la acusación, Orestes D. la contactó y manifestó estar interesado en alquilar el inmueble. Además, se habría presentado como médico y afirmó que necesitaba trasladarse de San Salvador a Santa Ana por motivos laborales.
El 8 de junio de 2024, ambos se reunieron para conocer la vivienda y suscribir el contrato de arrendamiento. En lugar de entregar el dinero correspondiente al alquiler, el imputado habría ofrecido pagar con supuestos productos médicos para adelgazar.
Posteriormente, le habría propuesto venderle otros artículos y le solicitó $400. La víctima realizó varios depósitos bancarios que sumaron $370, según el dictamen de acusación.
Cuando llegó el momento de entregar los productos, el imputado habría bloqueado los medios de comunicación con la víctima.
Con la resolución del Juzgado Primero de Instrucción de Santa Ana, el acusado deberá enfrentar la etapa de juicio por los delitos de estafa y ejercicio ilegal de profesión.




