La temperatura global superará el límite de 1,5 °C y alcanzará un pico de al menos 1,8 °C, advierte la ONU
El calentamiento global rebasará el umbral de 1,5 °C en los próximos años, de acuerdo con el informe Limiting Overshoot publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) este 2 de septiembre en Nairobi. Las estimaciones oficiales señalan que, en el escenario más favorable, el aumento de la temperatura alcanzará un punto máximo de 1,8 °C frente a los niveles preindustriales, mientras que otros análisis prevén incrementos superiores a los 2 °C.
Ante esta situación, el organismo internacional propuso un esquema denominado de “sobrepaso, punto máximo y descenso”. El plan busca contener la duración y magnitud del calentamiento transitorio para devolver los registros térmicos por debajo de 1,5 °C mediante la reducción acelerada de gases de efecto invernadero y la posterior aplicación de técnicas para remover dióxido de carbono de la atmósfera.
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, se pronunció sobre las conclusiones del documento: “Hace diez años, en París, las y los líderes mundiales se comprometieron a limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados Celsius, el umbral que, según las científicas y científicos, es fundamental para evitar los peores impactos del cambio climático. El más reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente lanza una severa advertencia: el mundo no está cumpliendo esa promesa. Estamos a punto de romper el límite de 1,5 grados en los próximos años”.
Guterres añadió que esta realidad exige elevar la ambición global: “Debemos hacer que este sobrepaso sea el menor y más breve posible, limitando cuánto aumentan las temperaturas y cuánto tiempo permanecen por encima de 1,5. Esto exige, a su vez, una superación de la ambición: acelerar la eliminación gradual de los combustibles fósiles y la revolución de las energías renovables; reducir drásticamente la contaminación por metano; y proteger la tierra, los bosques y los océanos”.
Por su parte, la Directora Ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, declaró: “No hay buenos resultados si permanecemos por encima de 1,5 °C. En todo el mundo, las olas de calor extremas ya están demostrando que los impactos climáticos llegarán más rápido, golpearán con mayor fuerza y durarán más tiempo, costando más vidas y provocando alteraciones más profundas”.
El informe detalla que superar el umbral de 1,5 °C incrementará la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, causará la pérdida de ecosistemas y provocará inundaciones en ciudades costeras bajas y pequeños Estados insulares en desarrollo. Asimismo, la persistencia de temperaturas elevadas eleva la posibilidad de cruzar puntos de inflexión irreversibles, tales como la alteración de la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (AMOC), el deterioro del bosque amazónico y la desestabilización de las capas de hielo polar.
El reporte concluye que, debido a la inacción previa, parte de las transformaciones ambientales y pérdidas serán permanentes, por lo que resultará indispensable implementar medidas de adaptación paralelas a los recortes de emisiones y establecer marcos de gobernanza y financiamiento que atiendan a las poblaciones obligadas a modificar sus formas de subsistencia.




