Parlamento francés aprueba el derecho a la muerte asistida
La Asamblea Nacional de Francia aprobó este miércoles de forma definitiva la ley que establece el derecho a la ayuda a morir, con lo que regula la eutanasia y el suicidio asistido para pacientes con enfermedades graves e irreversibles que presenten un alto nivel de sufrimiento. La iniciativa recibió 291 votos a favor y 241 en contra.
La aprobación se produjo en una tercera lectura, tras un proceso legislativo iniciado en 2025. Aunque la Cámara Baja había respaldado el proyecto en dos ocasiones anteriores, el Senado, de mayoría conservadora, lo rechazó ambas veces. La propuesta fue impulsada por el presidente francés, Emmanuel Macron, como parte de su agenda de reformas sociales.
Pese al aval parlamentario, la norma será revisada por el Consejo Constitucional a petición del primer ministro, Sébastien Lecornu, quien manifestó dudas sobre algunos apartados del texto, entre ellos el plazo de reflexión de dos días previsto para los pacientes antes de solicitar la ayuda para morir.
De acuerdo con la ley, la ayuda para morir deberá ser realizada por la propia persona solicitante y, de manera excepcional, por un médico o un enfermero. El derecho podrá ser solicitado por mayores de edad con nacionalidad francesa o residencia en el país que padezcan una enfermedad grave e incurable, con pronóstico vital comprometido en fase avanzada o terminal y un deterioro irreversible de su estado de salud y calidad de vida.
En un comunicado, el Gobierno explicó que decidió remitir la ley al Consejo Constitucional porque considera que, aunque la Asamblea Nacional realizó un debate amplio sobre la iniciativa, el análisis efectuado en el Senado no permitió conciliar plenamente las posiciones de quienes respaldan la reforma y de quienes expresan inquietudes sobre su aplicación.
Tras la aprobación, la Iglesia católica de Francia expresó su rechazo a la legislación y afirmó que representa “una ruptura grave en la historia” del país. En un pronunciamiento, sostuvo que una norma de este tipo podría modificar la relación de la sociedad con la vulnerabilidad, la vejez, la discapacidad y la enfermedad.






