Afganistán lanza ataques aéreos en Pakistán
El Gobierno de facto de Afganistán informó que sus fuerzas aéreas realizaron ataques contra un supuesto centro conjunto del grupo Estado Islámico (ISIS) y otros elementos insurgentes en la zona de Saranan, ubicada en el distrito de Pishin, en la provincia paquistaní de Baluchistán.
Según un comunicado del Ministerio de Defensa afgano, la operación tuvo como objetivo instalaciones utilizadas para coordinar acciones contra civiles afganos. Las autoridades talibanas aseguraron que el ataque provocó pérdidas materiales y humanas entre los objetivos alcanzados y sostuvieron que no se registraron víctimas civiles.
Por su parte, el Ejército de Pakistán afirmó haber interceptado cuatro drones que, según indicó, fueron lanzados desde Afganistán hacia Baluchistán. Islamabad señaló que los aparatos fueron neutralizados antes de alcanzar sus objetivos.
Tras la ofensiva, las autoridades paquistaníes acusaron al Gobierno talibán de respaldar a grupos armados y advirtieron que cualquier nueva provocación transfronteriza recibiría una respuesta. La declaración se produce en medio de un aumento de las tensiones entre ambos países.
Escalada tras bombardeos en Afganistán
El ataque afgano ocurrió un día después de que Kabul advirtiera que respondería a recientes bombardeos efectuados por Pakistán en el este de Afganistán, aunque había manifestado su intención de priorizar el diálogo.
La tensión se intensificó tras una serie de ataques aéreos paquistaníes contra las provincias afganas de Paktia, Paktika y Kunar. De acuerdo con datos citados por la ONU, esas acciones dejaron al menos 28 civiles fallecidos.
Mientras el Gobierno talibán aseguró que la cifra de muertos ascendió a 36, Pakistán rechazó haber causado víctimas civiles y sostuvo que la operación estuvo dirigida contra objetivos vinculados al terrorismo, con un saldo de 29 insurgentes abatidos.
Islamabad indicó que los bombardeos fueron ejecutados en respuesta al asesinato de tres integrantes de sus fuerzas de seguridad ocurrido el sábado en Karachi, un hecho atribuido a presuntos miembros relacionados con los talibanes paquistaníes.
Las fricciones entre ambos países también se habían evidenciado el pasado 19 de junio, cuando las autoridades talibanas reivindicaron un supuesto ataque aéreo contra instalaciones del Estado Islámico en territorio paquistaní. Pakistán negó que esa operación se hubiera producido y reiteró sus acusaciones sobre la presencia de grupos armados en Afganistán.






