Banco Mundial reduce a 2,2 % la previsión de crecimiento para América Latina y el Caribe en 2026
El Banco Mundial (BM) redujo su previsión de crecimiento económico para América Latina y el Caribe en 2026, al pasar de una estimación de 2,3 % realizada en enero a un 2,2 %, debido al menor dinamismo de la economía mundial y a la incertidumbre en los mercados energéticos vinculada al conflicto en Medio Oriente.
Según el informe divulgado este jueves 11 de junio de 2026, la economía global también registrará una desaceleración, con una expansión estimada de 2,5 %. El organismo señaló que el desempeño regional responde a una demanda interna todavía débil y a un entorno internacional menos favorable.
Pese a la revisión a la baja para este año, el BM prevé una recuperación gradual en los próximos años. Las proyecciones apuntan a un crecimiento de 2,5 % en 2027 y de 2,8 % en 2028, impulsado por una flexibilización de la política monetaria y una mejora de las condiciones económicas globales.
La institución indicó que la inversión podría convertirse en uno de los principales motores de la recuperación durante el período 2027-2028, a medida que se consoliden condiciones financieras más favorables.
Diferencias entre economías de la región
El informe destaca que Argentina registraría un crecimiento promedio de 3,6 % entre 2026 y 2028, impulsado principalmente por las exportaciones. No obstante, el organismo advirtió que el avance estaría limitado por políticas monetarias y fiscales restrictivas a nivel interno.
Por su parte, Brasil crecería 1,9 % este año, mientras que Colombia alcanzaría una expansión de 2,3 %, favorecida por su condición de exportador de petróleo.
México, aunque menos expuesto al impacto de los precios de la energía, enfrenta incertidumbre relacionada con las negociaciones de su tratado comercial con Estados Unidos y Canadá. Como resultado, el BM proyecta un crecimiento de 1,3 % para este año.
En cuanto al impacto de los mercados internacionales, el organismo señaló que el aumento de los precios del petróleo elevará los costos de importación y las presiones inflacionarias en los países que dependen de la compra de energía. Sin embargo, economías como Chile y Perú podrían beneficiarse parcialmente de los altos precios de los metales.
Centroamérica y el Caribe mantienen vulnerabilidad externa
El Banco Mundial advirtió que América Central y el Caribe continúan expuestos a factores externos debido a que importan más energía de la que exportan. De acuerdo con el informe, las remesas y una demanda interna relativamente estable siguen siendo elementos clave para sostener el crecimiento en estas economías.
El organismo también alertó sobre los desafíos persistentes en el mercado laboral regional. Entre ellos mencionó la limitada generación de empleo formal, los altos niveles de informalidad y el crecimiento moderado de los ingresos, factores que continúan afectando la productividad, el consumo y la reducción de la pobreza en América Latina y el Caribe.








