Japón ejecuta al “asesino de Twitter” por el asesinato de nueve personas en 2017
El Gobierno de Japón ejecutó este viernes a Takahiro Shiraishi, conocido como el “asesino de Twitter”, por el asesinato de nueve personas a las que contactó a través de esa red social.
La ejecución, realizada por ahorcamiento, marca la primera aplicación de la pena capital en el país desde 2022, informaron medios locales.
Shiraishi, de 34 años, había sido condenado a muerte por los crímenes cometidos en 2017, cuando estranguló y descuartizó a ocho mujeres y un hombre en su apartamento en la ciudad de Zama, en la prefectura de Kanagawa, cerca de Tokio.
El caso conmocionó a la sociedad japonesa por su brutalidad y por la forma en que el condenado atraía a sus víctimas: todas eran personas con tendencias suicidas a quienes ofrecía ayuda para morir.

El ministro de Justicia, Keisuke Suzuki, confirmó que autorizó la ejecución tras un análisis detallado del caso. “Estos crímenes fueron motivados por un egoísmo extremo y causaron un profundo impacto en la sociedad”, declaró en una rueda de prensa.
También reiteró su postura sobre la validez de la pena capital: “No es apropiado abolirla mientras se sigan cometiendo estos crímenes violentos”.
Las víctimas tenían entre 15 y 26 años. De acuerdo con las investigaciones, Shiraishi escondía los restos de sus víctimas en pequeñas neveras dentro de su domicilio. Durante el juicio, reconoció los asesinatos y describió con frialdad cómo los cometió.
De esta manera, Japón mantiene la pena de muerte mediante la horca y, como es habitual, los condenados son notificados de su ejecución pocas horas antes de ser llevada a cabo.



